www.normal2.edu.ar

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
 

Esta Escuela Normal de Maestras

 

ha querido vestirse de gala

 

y poner su emoción de rodillas

 

para darte, Maestro, las gracias.

 

Fue tu vida un gran río armonioso

 

que inundó las provincias de Plata

 

con la voz transparente del verso

 

y la diáfana ciencia del agua.

 

Fue tu vida un gran río armonioso

 

que, cantando, juntó las distancias.

 

 Y al secarse el gran río armonioso

 

se hizo nube y después lluvia mansa.

 

Ven, regresa, viajero en descanso;

 

esta escuela, Maestro, es tu casa.

 

Ven y observa en la pérgola nuestra

 

cómo crece y sonríe la infancia;

 

como aprende a leer en el bronce

 

de tu nombre esculpido en la placa.

 

Ven, trashoja con mano impalpable

 

ese tomo donde tú relatas

 

con amor, hasta cosas modestas

 

de la historia de nuestra enseñanza.

 

Ven, Maestro, a dictar tus lecciones;

 

ven, preside el fervor de estas aulas;

 

ven a oírte en la voz de tus libros;

 

a libar en la miel de tus páginas,

 

porque aquí, JUAN MARÍA GUTIÉRREZ

 

JUAN MARÍA GUTIÉRREZ te aguarda,

 

Ven, la muerte no puede impedirlo,

 

ni tampoco el fragor de las máquinas,

 

ni el gritar de las locas sirenas

 

ni el palacio que al cielo se alza:

 

corazones- antenas, te buscan

 

corazones- antenas te atrapan,

 

¡ y tu nombre arrancando del tiempo

 

resucita  en sus tres campanadas!

 

JUAN MARÍA GUTIÉRREZ: tu nombre

 

es un mástil de luz que levanta

 

la bandera de paz de tus sueños,

 

¡la bandera inmortal de tu alma!.